En alerta se encuentran los habitantes del centro poblado conocido como San Juan de la Carretera, en el corregimiento de Puerto Olaya, municipio de Cimitarra (Santander), por el continuo avistamiento de caimanes en la zona, a orillas del río San Juan.

El último caso se registró en las últimas horas cuando miembros de la comunidad capturaron a un ejemplar de la especie caimán aguja (crocodylus acutus), lo mantuvieron bajo control dieron aviso a las autoridades. El animal, un macho adulto, mide 3,14 metros y pesa entre 150 y 170 kilogramos. 

La Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) y la Policía Nacional atendieron el caso para hacer la respectiva reubicación del ejemplar, y evitar ataques por parte de la especie a la población.

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El año pasado en reiteradas ocasiones la autoridad ambiental atendió el llamado de la comunidad ante el avistamiento de aproximadamente 5 caimanes, a la orilla del río San Juan. Allí funcionarios de la entidad realizaron capacitación a la población, sobre las distintas acciones de control, prevención y manejo, que se deben tener al momento de avistar este tipo de animales de fauna silvestre.

El animal pesa entre 150 y 170 kilos. Foto: CAS

Según la CAS, este afluente sirve como fuente directa de recursos para quienes habitan en la zona, pues la comunidad ha manifestado no tener agua potable, ni acueducto, por fallas en la tubería, por lo que no tienen más opción que recurrir a esta fuente hídrica para abastecerse del preciado líquido. 

Los habitantes de la zona utilizan el río para realizar actividades de baño y lavar ropa, lo que los lleva a tener un contacto directo con el afluente, por lo que avistan a los reptiles y se ven expuestos a posibles ataques por parte de estos ejemplares.

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Adicionalmente, de acuerdo con lo evidenciado por los funcionarios de la autoridad ambiental, varias personas que viven en el centro poblado al no tener disposición final de las basuras y productos orgánicos como desperdicios, los arrojan al río, lo que termina alimentando diariamente a estos reptiles, atrayendo su presencia.

Desde la CAS informaron que han socializado con la comunidad para explicarles de la importancia en torno al cuidado y preservación de la fauna silvestre, les entregaron las recomendaciones como prácticas de ahuyentamiento para la especie y cómo actuar frente a la presencia del reptil.

El animal deambulaba por el centro poblado del municipio de Cimitarra. Foto: CAS

De igual forma, motivaron a los habitantes de la zona a tomar medidas de prevención al realizar actividades de baño al finalizar de la tarde y parte de la noche ya que, según la comunidad, son los momentos en los que se realizan los avistamientos.
 
La comunidad se comprometió a no darles comida a los reptiles que frecuentan la zona, con el fin de disminuir su presencia. Según la entidad, es importante que los moradores tengan en cuenta que la fauna silvestre aprovecha los recursos y condiciones generadas por los seres humanos para encontrar alimento y refugio fácilmente, por ello es muy importante que esto se tenga en cuenta, antes de considerar tomar medidas drásticas en contra de los animales.

Especie en peligro

El caimán aguja es una especie en peligro de extinción en el país. Se distribuye en las aguas del Pacífico y Caribe y su nombre se debe a que está presente desde el sur de Estados Unidos hasta Perú. 

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Una de las características más importantes de este reptil es que se adapta fácilmente para resistir las migraciones oceánicas que solo las hacen los ejemplares adultos. Tienen glándulas sublinguales, especializadas y ubicadas bajo su lengua, que se encargan de expulsar el exceso de sal de su sangre hacia el exterior. De esta manera pueden vivir también en agua salada e incursionar en territorio oceánico.

El caimán aguja está catalogado en grado de amenaza a nivel mundial como vulnerable y en peligro a nivel nacional. También está en el Apéndice I de la Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de La Flora y La Fauna Silvestre (Cites).