Eba es una tierna perrita de raza mixta que fue abandonada a su suerte en la ciudad de Sacramento, California (Estados Unidos). Un día apareció a las afueras de un refugio mojada y tembrando de frío. Tenía unas pocas semanas de nacida y pesaba solo tres libras y media. 

De inmediato el cachorro fue atendido por los cuidadores del lugar en donde permaneció por varios meses en recuperación hasta que la investigadora Debra Giles lo adoptó.

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Desde ese momento la vida de Eba cambió radicalmente. La convivencia y el estrecho vínculo que Debra logró generar con su mascota la llevaron a percaterse rápidamente que esta perrita podría ser una candidata perfecta para Conservation Canines, un programa dirigido por el Centro de Biología de la Conservación de la Universidad de Washington, organización que se dedica a  rescatar perros y los entrena para detectar excrementos de ballenas.

“Cuando la adopté no tenía idea de que se convertiría en un canino de conservación”, aseguró Giles al portal web today.com. Sostuvo que se hizo cargo de esta cachorrita sin ningún plan de entrenarla para esa labor.

La hiperactiva y juguetona forma de ser de Eba le valieron para ser tenida en cuenta para una entrevista inicial, luego de que Giles le pidiera permiso al director del programa de llevar a su cachorra, la cual recientemente se había logrado adoptar al mar. 

De forma sorprendente, Eba demostró ser la indicada para adelantar ese proceso. La perrita mostró tener un don natural para realizar ese trabajo, que desempeña desde entonces con Conservation Canines. 

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"El segundo día de Eba en el agua, encontró su primer excremento de ballena salvaje por sí misma, lo cual fue increíble", informó Giles, quien documenta las aventuras de su mascota en Instagram. 

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Yesterday was Orca Recovery Day and I was so happy to help my friends plant native plants and dig up invasive plants at Cattle Pass on San Juan Island. We all have to help the whales in big and small ways. Planting native plants will bring more insects, which can be a good source of food for small salmon who are using the water of the Salish Sea as a nursery before they head out to the Pacific Ocean to get big and hopefully become food for the #SRKW. Thank you to the San Juan Island Conservation District for inviting us to give an update on our whale scat project and other research happening this year. #SRKW, #conservationcanines, #orca, #killerwhale, #endangeredspecies, #dogsofinstagram, #rescuedog, #friendsofthesanjuans, #searchingforchinook #pnwprotectors

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Su importancia 

Los investigadores logran extraer información importante del excremento de las ballenas. Pueden analizar, por ejemplo, el nivel de estrés de las orcas, si están embarazadas, qué contaminantes están ingiriendo, entre otros ítems. Por esa razón, el servicio que prestan perros como Eba es invaluable para aquellos que trabajan por salvar a las ballenas en peligro de extinción.

"Un perro puede oler estas cosas a una milla de distancia", afirmó Giles. 

De esta manera, Eba le recuerda al mundo que los denominados rasgos indeseables, como los altos niveles de energía o hiperactividad, que a menudo llevan a los dueños a abandonar a sus perros en refugios, son exactamente lo que los hace especiales.