Con el propóstio de preservar la flora y fauna en los municipios de Boyacá y ayudar a que los habitantes de esta zona del país logren esquemas de convivencia adecuados con algunas especies silvestres, se adelantan procesos de educación ambiental tendientes a encontrar fórmulas que ayuden en este propósito.

De esta forma, la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá), en desarrollo de la estrategia: Historias de Unión Fauna y Conservación y con el apoyo de las oficinas territoriales, mantiene el compromiso de preservar la flora y fauna de los 87 municipios de la jurisdicción.

Por esta razón Corpoboyacá, fortalece el proceso de educación ambiental para prevenir el conflicto entre la fauna silvestre y las comunidades campesinas del municipio de Tasco, Boyacá.

El trabajo realizado entre los biólogos de Corpoboyacá y la comunidad consiste en ahuyentar, de los cultivos de papa, arveja y lechuga, entre otros, a los venados de cola blanca (odocoleidus virgunianus) para evitar su cacería, explico Federico Monroy, biólogo de la territorial de Socha de Corpoboyacá.

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Esta iniciativa se adelantó mediante la implementación de barreras visuales (banderines de colores naranja y verde fluorescente) generando que los venados presentes en el área, donde se desarrolló el proyecto, se mantuvieran alejados de los cultivos.

En Boyacá tratan de evitar la cacería de los venados de cola blanca. Foto: Jhon Barros

El objetivo del jefe de la Oficina Territorial de Socha, Jaisson Carreño y su equipo, es replicar este mismo proyecto en los siete municipios de la Provincia de Valderrama, (Betéitiva, Tasco, Paz de Río, Socha, Socotá, Jericó y Chita), con el propósito que las comunidades pertenecientes al territorio continúen produciendo alimentos de primera necesidad al tiempo que se conserva la naturaleza y las diferentes especies que habitan el la zona. 

Según dijo Carreño, se trata de un ejercicio de pedagogía, pero también de asistencia técnica con los habitantes de la región para ahuyentar a los venados cola blanca y de esta manera evitar que se registren conflictos de las comunidades con la fauna y de manera paralela ayudarles a los campesinos para que sus proyectos productivos tengan éxito.

Ávaro Llanos, habitante de Tasco, por su parte, dijo que se trata de una especie que en los últimos años se ha venido multiplicando. uno d sus comportamientos es va comiendo y avanzando, es decir, que no se quedan en un solo predio lo que evita que causen mayores daños, a pesar de que normalmente están en grupos pequeños, según precisó Llanos. 

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En su concepto, no son animales que causen mucha devastación a los cultivos como a los pastos por lo que se movilizan de forma permanente; sin embargo, se requiere estar atentos y hay muchas ocasiones en las que son cazados.  

Es usual ver a los venados de cola blanca en diferentes áreas del altiplano cundiboyacense. Foto: Corpoboyacá

El biólogo Monroy manifestó que este es un trabajo que sirve como base para a futuro sacar un programa que pueda replicarse en las diferentes comunidades no solo de este departamento sino de otras regiones en las que se determine cómo se puede coexistir amigablemente con las diferentes especies de fauna silvestre en territorios productores.

Por esta razón, el mensaje y la invitación es a que se trabaje de forma conjunta con el fin de que tanto habitantes como animales puedan tener una vida tranquila y sin causarse ningún tipo de afectaciones de uno a otro.