El tráfico ilegal de fauna silvestre no da tregua en el departamento del Quindío. En lo corrido de este año, las autoridades ambientales y policivas han decomisado 708 animales que eran vendidos o tenidos como mascotas, cifra que ya supera las incautaciones registradas en todo 2019.

Según la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), en los 12 meses del año pasado el balance de decomisos fue de 689 animales silvestres. “En 2020, la mayoría de especies rescatadas ha sido aves, con 277 en total, seguidas de 222 mamíferos y 209 reptiles”.

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Mónica Jaramillo, líder del área de fauna silvestre de la CRQ, informó que sólo en septiembre fueron incautados 145 animales, cifra que no se veía desde hace más de ocho años. “Todos los animales fueron sacados de su hábitat natural para estar en cautiverio”.

El felino yaguarundí fue rescatado a los pocos meses de nacer. Fotos: CRQ. 

Los animales silvestres recuperados ingresaron al centro de fauna silvestre de la autoridad ambiental, donde biólogos, veterinarios y zootecnistas aplican protocolos de rehabilitación para que puedan regresar a sus hogares nativos. “Este año hemos reintegrado a su hábitat natural en el Quindío a 88 animales silvestres, mientras que 15 ejemplares fueron liberados en el Tolima”, informó la CRQ.

La liberación más reciente, realizada en varios espacios naturales del departamento cafetero, fue para siete animales silvestres: un felino yaguarundí (Puma yagouaroundi), un zorro perruno (Cerdocyon thous), dos monos marteja (Aotus trivirgatus), dos tortugas cofre (Kinosternon leucostomum) y una tortuga pimpano (Chelydra acutirostris).

Los dos monos marteja fueron liberados en el Distrito de Conservación de Suelos Barbas Bremen. Fotos: CRQ. 

Luego de cumplir su ciclo de rehabilitación en el centro de atención y valoración de la fauna silvestre de la CRQ, estos siete animales regresaron a diferentes hábitats naturales: el yaguarundí y zorro perruno en la vereda El Congal del municipio de Circasia; los dos monos marteja en el Distrito de Conservación de Suelos Barbas Bremen; y las tortugas cofre pimpano en el río La Vieja.

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El felino yaguarundí fue el único sobreviviente de los cuatro neonatos rescatados en los municipios de Pijao y Montenegro. “La muerte de los tres bebés obedeció a que por la mano del hombre fueron separados de su madre y no lograron recibir los nutrientes necesarios a través de la lactancia para enfrentarse al medio”, precisó la CRQ.

El zorro perruno ahora habita en una zona boscosa de la vereda El Congal en el municipio de Circasia. Fotos: CRQ. 

Dos de estos felinos fueron rescatados en una finca de la vereda Cañaveral en Pijao y los otros dos fueron extraídos de su madriguera por trabajadores de una finca en la vereda Once Casas de Montenegro.

El yaguarundí que sobrevivió tiene alrededor de siete meses de nacido. “Ya caza solo y es un animal que se puede defender. Durante el proceso de rehabilitación se le adecuó un espacio en el centro de atención similar a su hábitat natural, para que este se fuera socializando con el rango de distribución que va a encontrar afuera”,  aseguró Zoreida Rendón, encargada del centro de fauna de la CRQ.

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La expera hizo un llamado a la comunidad para que no saquen los especímenes de su entorno natural porque estas acciones causan alteración en los ecosistemas, "pues se rompen los lazos familiares de las madres con sus crías".


El yaguarundí es uno de los animales más traficados en el departamento del Quindío. Foto: CRQ.