El permanente llamado de las autoridades ambientales para que las personas no tengan fauna silvestre como mascota, es cada vez más fuerte, pues las cifras dan cuenta de que es una práctica que afecta a un importante número de animales que deberían estar en libertad.

El hecho de cortarles las alas, enseñarles a hablar y cambiar sus hábitos alimenticios se constituyen en maltrato animal, ocasionando una amenaza directa contra el equilibrio de los ecosistemas naturales del país.

De acuerdo con el reporte de estas entidades, hasta el pasado mes de julio, las CAR habían recibido en sus Centros de Atención y Valoración de Fauna - CAV, más de 18.800 ejemplares, de los cuales el 38 por ciento corresponde a rescates, el 37 por ciento a aprehensiones que se desarrollan en alianza con las fuerzas militares y de Policía y entes territoriales, y el 25 por ciento corresponde a entregas voluntarias, en gran medida por parte de la comunidad.

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Por ello, las autoridades ambientales en un trabajo articulado con la Policía Ambiental y Fuerzas Militares, adelantan de manera continua procedimientos de aprehensión de fauna silvestre en zonas urbanas o rurales del país para hacer cumplir la normatividad vigente y rescatar la fauna en cautiverio.

El tráfico ilegal de fauna silvestre es una práctica que no solo afecta a los animales sino a los ecosistemas naturales. 

“Nuestra fauna silvestre no es ‘patrimonio familiar’, hace parte del patrimonio común de todos los colombianos frente a lo cual tenemos el derecho y el deber de proteger y preservar, así como acatar el marco normativo y las decisiones adoptadas por las autoridades ambientales que han sido legalmente instituidas para administrar los recursos naturales", dijo Ramón Leal Leal, director ejecutivo de Asocars.

Manifestó, además, que estos animales deben permanecer libres en su hábitat natural donde cumplen roles importantes para el equilibrio natural y que para los humanos existen los animales domésticos y de compañía. Por esta razón, hizo una invitación para que se continue apoyando los procesos de educación ambiental que adelantan las CAR y otras autoridades con las comunidades, para cambiar estas prácticas culturales y fomentar el respeto por la fauna silvestre la cual debe estar en su hábitat natural.

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El pasado 11 de septiembre, Día de la Biodiversidad, adelantaron la campaña nacional simultanea “Nuestra Fauna Libre”, en la que devolvieron de forma segura a su hábitat natural 2.545 ejemplares.

Loro moña amarilla

Uno de los casos más recientes de aprehensiones se registró el pasado 3 de noviembre, cuando la Policía Nacional en un puesto de control realizado en la terminal de transporte de Montería, encontró un ejemplar de la especie Amazona ochrocephala, conocida como loro moña amarilla, el cual era transportado de forma irregular, en un recinto inadecuado, manifestando conductas de estrés y agotamiento.

Un loro moña amarilla fue restacado en Montería. Foto: CVS

El ave, que fue puesta a disposición de la Corporación CVS, en las instalaciones del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre – CAV, entró inicialmente a un proceso de aclimatación al CAV, y seguidamente se le realizó una valoración médico–biológica para determinar su condición. El animal presenta plumaje y piel en forma homogénea, opacidad del cristalino en ojo derecho con pérdida total de visión y pérdida parcial de la visión en ojo izquierdo.

Posterior al examen clínico, fue ubicado en una zona oscura y tranquila, donde se le administraron líquidos y electrolitos, así como una dieta de adaptación.

Los profesionales de la CVS informaron que, al finalizar su etapa de cuarentena, el ave será dispuesta en un recinto de manejo donde convivirá con otros individuos de su especie, hasta que finalice su proceso de rehabilitación, así como el inicio del proceso sancionatorio ambiental por la Corporación.